BIM en operación y mantenimiento de proyectos de construcción
A continuación, una breve reseña sobre BIM operación y mantenimiento de proyectos de construcción y por qué adoptar este proceso.
BIM (Building Information Modeling) es la gestión eficiente del ciclo de vida del entorno construido con el apoyo de la tecnología digital.
BIM puede proporcionar enormes beneficios a las partes interesadas en todas las fases del proceso de construcción: planificación; Diseño; Construcción; y Operaciones y Mantenimiento.
La fase de Operación y Mantenimiento abarca un período muy largo (Mayor parte del ciclo de vida de un proyecto). Los costos de operación y mantenimiento superan con creces los de cualquier fase anterior, con un promedio del 70 % de los costos totales del ciclo de vida del proyecto.
Modelado de Información
El modelado de información de construcción (BIM) tiene el potencial de avanzar y transformar las operaciones y el mantenimiento de las instalaciones al proporcionar una plataforma para que los administradores de instalaciones recuperen, analicen y procesen la información de construcción en un entorno 3D digitalizado. Actualmente, debido a los rápidos desarrollos en BIM, los constructores necesitan una visión general de vanguardia de la implementación e investigación de BIM en operación y mantenimiento de instalaciones.
Los informes de la industria y las pautas relacionadas con el uso de BIM, buscan mejorar las actividades de operación y mantenimiento de instalaciones en proyectos, incluido el mantenimiento y la reparación, la gestión de emergencias, la gestión de energía, la gestión de cambios/reubicación y seguridad.
El principal desafío de BIM es asegurar la continuidad entre el modelo de diseño del edificio y su mantenimiento. Para ello, el BIM operativo debe basarse en el BIM original y ser considerado como una entidad, que contiene los elementos relevantes para las operaciones y puede ser adaptado.
Implementación
Más concretamente, la implementación de BIM para gestionar el mantenimiento de un proyecto consiste en primer lugar en extraer los datos del modelo de diseño digital a un software CMMS (Sistema de Gestión de Mantenimiento Computarizado). Luego, las evoluciones del edificio se integran en el modelo original utilizando conectores y aplicaciones informáticas para obtener un gemelo digital del edificio que puede evolucionar en tiempo real.
De esta forma, es posible gestionar el mantenimiento lo más cerca posible de las necesidades del proyecto, gracias al control de ocupación, la gestión de intervenciones, la supervisión de obras, etc. Por ejemplo, en caso de avería del equipo o mal funcionamiento técnico, se recibe la información y genera una alarma, luego activa automáticamente una solicitud de intervención.
Además, es importante incluir la información adecuada en el modelo digital de funcionamiento del edificio. Por tanto, el BIM para la gestión de la operación y el mantenimiento debe definir desde el principio las expectativas del proyecto y la forma en que se estructura la información. En consecuencia, la eficiencia de las herramientas informáticas elegidas y el uso de metodologías adaptadas a las necesidades actuales permitirán un seguimiento a largo plazo, intervenciones de mantenimiento específicas y una gestión coherente.
Al elegir las herramientas digitales adecuadas y un enfoque coherente, las constructoras verán una reducción significativa en los costos operativos, un aumento en la vida útil, el rendimiento de todos los equipos del edificio y podrá responder de manera efectiva a los desafíos ambientales que pesan cada vez más.
Para cualquier información adicional o dudas sobre el tema en cuestión u otro relacionado, escríbanos a nuevosproyectos@bimpsas.com y con gusto le responderemos lo antes posible.
